33 cosas de las que deberías deshacerte

No soy una persona acumuladora: compro poco y no tengo especial apego a las cosas materiales. Además, disfruto mucho eso de hacer limpieza profunda de vez en cuando.

Aun así, cada cierto tiempo me doy cuenta de que he acumulado algunos trastos inútiles que están ocupando un espacio precioso en mi casa y, por qué no, también en mi mente. Sin ir más lejos, el otro día limpiando vi el montoncillo de cargadores de teléfono móvil que ya no funcionan y que voy moviendo por casa a la espera de llevarlos a algún lugar donde los recojan. Entonces pensé que seguramente guardo otras cosas de las que podría deshacerme y se me ocurrió este post.

Aclaro que deshacerse de objetos no implica necesariamente tirarlos a la basura. Se pueden vender, regalar, donar… Y, en caso de que efectivamente haya que tirarlos, es importante que nos aseguremos de que los estamos depositando en el lugar correcto.

Os dejo una lista de 32 objetos de los que podríais deshaceros hoy mismo y no los echaríais en falta. Si queréis hacer limpieza en base a estas sugerencias, podéis tomarlo casi como un reto mensual: cada día hacéis limpieza de uno de los puntos de la lista, pensando bien qué queréis hacer con esos objetos y cómo haréis para venderlos, donarlos o tirarlos.


1 | REGALOS DEL HORROR
No me refiero precisamente a ese pijama que te regalaron y que no te gustó mucho, pero que sigues usando porque te hace el apaño para dormir. Hablo de los regalos que te hacen familiares lejanos por puro compromiso y que, al parecer, eligen con el mismísimo orto. Jarrones viejunos, figuritas creepy, suvenires horteras, etc. Con suerte, puedes colarlos como vintage en alguna plataforma de compraventa de artículos antiguos.

2 | INVITACIONES Y DETALLES DE EVENTOS
Marcos de plata con niños vestidos de comunión, invitaciones de boda de gente que seguramente ya se ha divorciado, recuerdos de bautizos de bebés que ya tienen sus propios bebés… Reconozco que estas cosas me dan repelús hasta cuando están frescas.

3 | ALIMENTOS CADUCADOS
Sé que no tienes mandarinas mohosas en el frutero ni un salmón podrido en la nevera, pero si te digo que revises las cajitas de infusiones y los botes de especias me darás la razón. Ah, y no te olvides de los sobrecitos de salsas que vienen con el delivery. Ya sabes, lo de dentro al orgánico y los envases donde toque.

4 | MEDICAMENTOS CADUCADOS
La cantidad de pastillas, pomadas y jarabes que puede acumular una persona generalmente sana es algo que me sigue sorprendiendo. Revisa el cajón de las medicinas y lleva lo caducado a tu farmacia de confianza.

5 | COSMÉTICOS ESTROPEADOS
Los cosméticos también caducan y, aunque reconozco que les doy uso mientras conservan buen aspecto, llega un punto en que ya no dan más de sí: colonias que huelen raro, pintaúñas secos, bases de maquillaje con textura extraña… Además, con ciertos productos hay que tener mucho ojo. Por favor, no olvides tirar el protector solar, porque no aguanta de un verano para otro.

6 | ROPA QUE NO USAS
Prendas que no te sirven, que no te gustan, que están rotas o que, por el motivo que sea, llevas tiempo sin utilizar. Intenta venderlas en alguna plataforma como Vinted, regálalas a familiares y amigos, o dónalas a personas que las necesiten.

7 | TOALLAS VIEJAS
A todas nos viene bien tener una toalla revenida para cuando nos teñimos el pelo en casa, pero no hace falta acumular. Estás guardando toallas porsi y luego no las usas porque te dan más gustete las nuevas. Eso sí, antes de tirarlas, ofréceselas a algún refugio de animales.

8 | SÁBANAS DE MEDIDAS EQUIVOCADAS
La mayoría hemos pasado por varias casas de alquiler y esto supone acumular sábanas de mil medidas diferentes. Si tienes ropa de cama que no encaja con ninguno de los colchones de tu casa, regálala a alguien que sí le pueda dar uso.

9 | SARTENES Y OLLAS VIEJAS
No tiene sentido que guardes sartenes viejas en las que se pega todo si luego usas siempre las que están nuevas porque queda mejor la comida. Si combinan diferentes materiales, debes tirarlas en el punto limpio.

10 | VAJILLA, CRISTALERÍA Y CUBERTERÍA
Lo mismo sucede con los platos astillados, los vasos extremadamente rayados y los cubiertos con las puntas dobladas. Si no los estás usando, es hora de tirarlos.

11 | FIAMBRERAS
No hablo de fiambreras completas, sino de fiambreras sin tapa y tapas sin fiambrera. A menos que vayas a usarlas como recipiente tipo bol, lo único que hacen en tu cocina es ocupar espacio.

12 | PILAS, BOMBILLAS Y CARGADORES
Sumo a la ecuación teléfonos que no funcionan, cadenas de música que llevas años sin usar y cables que no sabes ni de qué aparato son. Estos cacharros suelen recogerlos en tiendas de telefonía, tiendas de electrodomésticos, ferreterías e incluso supermercados.

13 | VHS, CASETES, DVD Y CD
Puede que incluso conserves disquetes. ¿Te acuerdas de ellos? Es que ya tenemos una edad. Véndelos, regálalos o dónalos a la biblioteca de tu barrio. Seguramente todo ese contenido está disponible en plataformas y, si no, siempre puedes pasarlo a una memoria o subirlo a la nube antes de deshacerte del continente.

14 | LIBROS QUE NO LEERÁS
Los hayas leído o no, hay libros que sabes que no leerás en un futuro. Igual que en el punto anterior, puedes venderlos, regalarlos o donarlos a la biblioteca. Te digo más: si son títulos decentes y están en un estado de conservación aceptable, pueden ser un buen regalo estas Navidades. Normalicemos regalar cosas de segunda mano. Si se trata de libros de texto que todavía son válidos, puedes venderlos en plataformas como Relibrea.

15 | REVISTAS VIEJAS
A menos que estén relacionadas con tu campo o seas una artista del collage, no volverás a consultarlas en la vida, así que agárralas y al contenedor azul.

16 | JUEGOS DE MESA INCOMPLETOS
Algunos se pueden seguir jugando, sustituyendo o no las piezas que faltan, pero en otros es imprescindible que las conserves. Pienso, por ejemplo, en estar semanas haciendo un puzle de 20.000 piezas y darte cuenta al acabar de que sólo tenías 19.998.

17 | COSAS DE NIÑOS O MASCOTAS
Cachivaches de tus hijos que ya son adultos, la camita de tu perro que ya no está contigo (lo siento, por cierto), la pecera vacía desde hace años, etc. Seguramente, a las cosas de los niños les puedas sacar un buen pico vendiéndolas en Wallapop, aunque también las puedes regalar a papás recientes. Las cosas de las mascotas, en función del estado, podrás venderlas, regalarlas o tirarlas.

18 | ENVASES Y EMBALAJES
Soy la primera que guarda las cajas de los aparatos por si les sucede algo, pero una vez pasada la garantía deja de tener sentido. También incluyo aquí todos esos envases de delivery que guardas porque te parecen resultones pero jamás has usado. Y los botes de colonia vacíos. Y las bolsas de plástico de una vida pasada en la que no acostumbrabas a ir con la tote a todos lados. Aprovecha lo que puedas y el resto, al contenedor que corresponda.

19 | BASURA PARA MANUALIDADES
Esto ya es otro nivel en el que seguramente tú, lectora de este blog, has estado en más de una ocasión. Rollos de papel higiénico, cajas de cerillas, tarros de conservas y un larguísimo etcétera. Si llevan más de un año ahí y todavía no los has usado, igual es momento de tirarlos.

20 | MATERIALES PARA VIEJAS AFICIONES
Desde la bicicleta estática que compraste cuando intentaste ser fit hasta los óleos de cuando se te dio por aprender a pintar, pasando por ovillos de aquel invierno en el que hiciste amigurumi como una loca. Sé honesta contigo misma y deshazte de todo eso. En función de lo que sea, te merecerá la pena intentar venderlo o no. Lo que no consigas vender, puedes regalarlo.

21 | MATERIALES DE BRICOLAJE ESTROPEADOS
Botes de pintura seca, latas de disolvente totalmente evaporado, brochas fosilizadas, tornillos oxidados, etc. Un montón de cosas inservibles que están ocupando, seguramente, bastante espacio. Si te digo la verdad, desconozco la manera de desechar estos productos porque algunos son tóxicos, pero es cuestión de que investigues.

22 | MANUALES DE INSTRUCCIONES
Para ser más precisa, manuales de instrucciones de aparatos que ya no tienes, así como sus respectivas garantías. Si revisas tu cajón de los manuales de instrucciones, porque entiendo que no soy la única que lo tiene, verás que hay un montón de librillos que puedes tirar.

23 | CARNÉS Y TARJETAS CADUCADOS
El pasaporte, una tarjeta de débito antigua, un cartoncito de fidelización de una cafetería a la que fuiste en una ocasión, tarjetas de visita de negocios que ya no existen, etc. Confieso que tengo la cartera llena de porquerías de estas.

24 | DOCUMENTOS SIN VALIDEZ
Recetas del médico, recibos que puedes consultar en el ordenador, tiques del súper, viejas notas con recados y muchas otras cosas. Creo que lo que pasa con los papeles es que, como ocupan poco, nos parece que merece la pena conservarlos por si acaso y al final nos resulta imposible encontrar un documento cuando lo necesitamos porque está perdido entre un montón de basura. Te recomiendo tener todos tus documentos importantes en un único archivador, organizado por categorías con sus plastiquitos y sus separadores.

25 | CALENDARIOS Y AGENDAS ANTIGUOS
A menos que utilices las agendas como diarios en los que escribes, dibujas y, en definitiva, vuelcas contenido que te gustaría consultar en un futuro, no tiene sentido que las guardes una vez terminado el año. Lo mismo pasa con los calendarios, ya sean de pared, de mesa o de bolsillo.

26 | BOLÍGRAFOS Y ROTULADORES QUE NO PINTAN
Los acumulas y, cuando de verdad necesitas un boli para anotar algo importante, no lo encuentras. Haz una limpieza y quédate sólo con los que siguen pintando.

27 | MECHEROS SIN GAS
En mi casa no hay ni un solo mechero porque me dan miedo y soy de cerillas, pero es habitual tener mecheros agotados desperdigados por todos los cajones de casa. Igual que con los bolígrafos, haz un repaso y deshazte de los que ya no prenden. Como sucede con las sartenes, debes llevarlos al punto limpio.

28 | PARAGUAS ROTOS
Usas siempre el mismo paraguas porque los demás no cierran bien, o tienen el mango roto, o se les sale una varilla, pero por algún motivo los sigues conservando. Al parecer, existen puntos de recogida específicos, así que haz limpieza y llévalos a uno de ellos.

29 | GAFAS VIEJAS
Las que llevamos veinte años usando gafas, aunque no las cambiemos a menudo, tenemos nuestra pequeña colección de gafas, gamuzas y fundas. Además, siempre hay por ahí algunas gafas de sol que ya no usamos. Es hora de ir a una óptica a depositarlas para que sean recicladas o, mejor aún, reutilizadas por personas que las necesiten más que nosotras.

30 | VELAS DE CUMPLEAÑOS USADAS
Todas tenemos en algún cajón de la cocina velas usadas que jamás han sido encendidas en más cumpleaños que el original. Si no me equivoco, las que tengáis a vuestra disposición contenedores de restos podéis depositarlas ahí; a las demás nos toca llevarlas al punto limpio.

31 | LLAVES QUE NO ABREN PUERTAS
Otra cosa que hacemos mucho es acumular llaves de antiguas casas, coches y buzones. Quédate sólo con las que te hacen falta y deshazte de las demás.

32 | BOTONES DE REPUESTO
A menos que cosas a menudo y tengas tu propio arsenal de botones, puedes deshacerte de los de repuesto. Seguro que no sabes ni a qué prenda pertenecen. Regálaselos a alguna amiga costurera o amante de las manualidades.

33 | ANTIGUAS COLECCIONES
Cromos, figuritas, muñecos, etc. Incluso las chorradas que regalan con los Kinder Sorpresa o los Happy Meal. Aunque en su día las guardaste con toda tu ilusión, ahora mismo son inútiles. Intenta venderlas como artículos de coleccionismo.


¡Uf, qué de cosas! Empecé escribiéndolo como un post rapidito y ha acabado siendo un testamento, pero lo cierto es que estoy contenta con el resultado y yo misma lo pondré en práctica a modo de reto.

Estoy segura de que se me ha quedado alguna cosa en el tintero. ¿Qué otros trastos acumuláis vosotras? ¿Y qué me decís de la acumulación digital? Quizás prepare un post con ideas para hacer limpieza en el ordenador y el teléfono móvil.

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