DIY | Cajita guardatodo

Con la manualidad que os enseño hoy he rejuvenecido por lo menos 10 años. ¿Quién no se ha pringado hasta las cejas de mejunje Art Attack y luego se ha frustrado porque no le salían las figuritas tan bien como en la tele? Es que, vamos a ver, Manitas: tu celo tiene superpoderes o algo, ¡porque yo con un par de trozos no armo una torre entera!

Pero bueno, dramas infantiles aparte, lo que he hecho esta vez es una cajita guardatodo utilizando como base una caja de quesitos de dos pisos.

Aunque seguro que no es necesario, os contaré qué pasos seguí para hacerla:
– cogí la parte de abajo de la caja y le quité el papel que la rodeaba
– mezclé cola blanca y agua a partes iguales; partí en trocitos con las manos unas cuatro hojas de papel de cocina; puse mezcla sobre la caja con un pincel, puse encima un trozo de papel y luego encima otra vez mezcla; repetí muchas veces, hasta que la caja quedó cubierta por una capa gordita y apenas se veían los dibujos a través de ella; en una o dos horas estaba seca
– pinté la caja con pintura acrílica, mezcla de magenta y blanco; en media hora estaba seca
– imprimí un dibujo bonito, lo recorté, puse cola blanca en el centro de la caja con un pincel, sobre ella puse el recorte y luego otra vez cola; en unos minutos estaba seca
– pinté el borde de la caja con un rotulador permanente de color dorado

Los tiempos de secado fueron breves porque apoyé la caja sobre el radiador de la calefacción. Si la dejáis secar al aire, probablemente tengáis que esperar una noche entre paso y paso.



Creo que me he enrollado mucho con los pasos, pero si alguna vez habéis hecho una manualidad de este estilo sabréis que es de lo más sencillo. Y si tenéis la calefacción encendida, no os llevará más de unas pocas horas en total. Es un plan perfecto para hacer con los más pequeños de la casa en una tarde de lluvia, ¿verdad?

La caja queda con un toque rugoso que me encanta y es perfecta para guardar cualquier cosa. Por ejemplo, podemos colocar en ella nuestros complementos más socorridos que queramos tener a mano a diario.



Si os animáis a hacer esta manualidad, aunque sea con otro tipo de caja, ¡me encantará ver el resultado!

Recordad que este viernes es el último de enero y, por tanto, me pasaré por aquí para colgar los temas que trataremos en febrero en nuestro Querido Diario 🙂

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