Mis planes para septiembre

Septiembre siempre ha sido para mí un mes de echarle ganas y empezar con fuerzas. Ya veremos cómo acaba la cosa, pero al menos las intenciones están ahí. Con mis planes para agosto no me lucí mucho, aunque mejor hago un repaso detallado.

En las últimas semanas me he dado un buen atracón de Weeds, que no me ha disgustado. Como sabéis, por fin me he hecho un monedero para llevar en mis bolsos pequeños y he montado un vídeo —muy humilde— en stop motion. He ido a comprar cinta para la máquina de escribir y me he sorprendido descubriendo que no he tenido que recorrer todo el pueblo; aunque no les quedaba el modelo que yo necesito y la he tenido que dejar encargada. Tengo pendiente —qué sorpresa— el dichoso álbum de fotos y terminar de leer El secreto de Coco.

Para septiembre me he propuesto la tira de cosas, ¡ya os digo que vengo pisando fuerte!



Lo primero será intentar dejar hechas las tareas que vengo arrastrando de atrás. Una cosa que me hace ilusión es llegar a alcanzar los 100 productos puestos a la venta en la tienda online de Petite Blasa, ¡y ya casi estoy ahí! Tengo que preparar tres cartas bonitas, llenas de detalles, para los ganadores de un mini sorteo que realicé en el Instagram de Strabismic Bird. Me apetece mucho leer Matar un ruiseñor, de Harper Lee, para luego poder leer la secuela que ha salido este año. Respecto a las series, este mes me toca ver One Tree Hill, de la que vi algún capítulo suelto hace años, pero nunca llegué a seguir. Aunque no suelo hacer planes a largo plazo, hace semanas que compré la entrada para ver a Goyo Jiménez y su En verdad os digo con unos amigos, y me apetece un montón. Desde que probé, hace poco, el carrot cake más rico de mi vida, se me ha metido entre ceja y ceja hacer una tarta de zanahoria que sepa al menos la mitad de bien. Algo que considero muy necesario es empezar a dividir mis jornadas de manera estricta, siguiendo una especie de horario laboral que me permita llegar a todo sin agobios, aunque eso implique levantarme a las 6 de la mañana; porque sí, intentar trabajar desde casa también es duro e implica muchísimas horas de no parar. Quiero teñir una de mis camisas favoritas porque le han salido unas manchas feas y me niego a tirarla a la basura; no sé qué color elegiré, pero como es beis creo que no tendré problemas. Ya hacia finales de mes, me tocará organizar mi armario cápsula para otoño, porque sigo convencida de que este sistema es una maravilla y quiero seguir con él.

Cuánta cosa junta, ¿verdad? Estoy muy decidida a conseguirlo todo; sólo espero no volverme loca de remate 🙂

¿Qué tareas tenéis vosotros en mente ahora que ha empezado el nuevo curso? ¿Habéis aprovechado bien el verano?

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