Mis 10 básicos para snail mail


Como sabéis, este verano retomé mi afición por el correo tradicional. Aunque las cartas que escribía de pequeña iban acompañadas de dibujos, adivinanzas y otros extras, no eran exactamente como las que escribo ahora: lo que se conoce por snail mail consiste en hacer de cada carta una pequeña obra de arte llena de detalles pensados para hacer alucinar a quien las reciba.

Cuando conseguí mis primeras amigas por correspondencia, les pedí que me escribieran ellas primero porque yo no tenía ni idea de cómo debían ser mis cartas. ¿Y si me queda muy cutre? ¿Y si me paso de creativa? ¿Y si lo que le cuento es demasiado personal? ¿Y si le parezco insustancial? ¿Y si se asustan por lo infantil que soy?

Con el paso del tiempo me di cuenta de que no hay que seguir un estándar a la hora de escribir cartas. Algunas te quedarán impresionantes, otras más sosas, en algunas te enrollarás como una persiana y en otras no tendrás mucho que contar. Pero todas están bien, todas hacen ilusión y todas provocan una sonrisa a quien las recibe.

Otra cosa que me generaba un poco de inseguridad era si los materiales que tenía en casa serían suficientes para armar una carta bonita de verdad o si tendría que comprar algunas cosas y, en ese caso, dónde las encontraría y cuánto dinero tendría que gastar.

Como sé que hay quien quiere empezar con esta afición pero no sabe por dónde tirar, he preparado una lista con mis básicos —materiales, trucos e ideas— para escribir cartas bonitas. Ya veréis que se necesitan pocas cosas, económicas y fáciles de encontrar.


1. FICHAS DE DATOS

Tras intercambiar unas cuantas cartas, llegamos a conocer bien a nuestros amigos por correspondencia, pero sobre todo al principio es de mucha ayuda tener a mano algunos datos básicos acerca de ellos para poder decorar las cartas a su gusto y sacar temas de conversación cuando no sabemos bien de qué hablar.

He preparado esta ficha, que podéis imprimir cuantas veces queráis. El primer recuadro de color está pensado para escribir el mote de vuestro amigo, mientras que el segundo está reservado para el nombre completo. El resto de los huecos están bastante claros, pero por si acaso: “color” es para su color favorito; “estilo” es para su estilo favorito (lunares, kawaii, naturaleza…) y “aversiones” es para las cosas de las que no le gusta hablar (política, religión, trabajo…). Para rellenarla, basta con que le hagáis algunas preguntas en la primera carta que le escribáis.


2. SOBRES DE ENVÍO

Lo ideal es que sean sencillos, de manera que sirvan de lienzo para dibujar, crear collages y aplicar cualquier decoración que se nos ocurra. A mí me gustan mucho los de papel kraft, pero los de color blanco son válidos también. Los que veis en la foto los compré en Etsy.


3. PAPELES BONITOS

Es increíble el juego que dan unos cuantos papeles especiales: de colores, estampados, de regalo, de revista, de origami… Son geniales para hacer pequeños sobres, figuritas, notas y cualquier cosa que os podáis imaginar. Los de la foto son de Tiger.


4. CUARTILLAS

No me preguntéis por qué, pero las cartas escritas en hojas pequeñas me parecen especialmente monas. Además, de manera inconsciente hacemos la letra más chiquitita y acabamos gastando menos papel, consiguiendo que baje el peso de la carta y sea más barato enviarla. No creáis que soy la virgen del puño, pero es interesante tenerlo en cuenta cuando hacemos muchos envíos internacionales. Las venden en cualquier papelería.


5. POSTALES

Casi seguro que alguien que ama las cartas tradicionales adora también las postales. Pero no sólo sirven para incluirlas como extras en nuestros envíos. También es interesante tenerlas a mano para comunicar mensajes rápidos; me explico: si se avecinan meses ocupados y sabemos que no vamos a poder contestar en tiempo y forma las cartas que recibamos, podemos enviar una postal a cada uno de nuestros amigos por correspondencia diciéndoles que vamos a estar un tiempo sin dar señales, pero que seguimos vivos y que les contestaremos en cuanto tengamos un hueco. La postal de la foto es de mi tienda para snail mail.


6. BOLÍGRAFOS DE COLORES

Esto es cuestión de gustos, pero personalmente me encanta utilizar bolis de colores para escribir mis cartas y para hacer dibujos sencillos. Me gustan estos que veis en la foto porque tienen la punta fina, de manera que puedo utilizarlos para escribir todo lo pequeño que quiera. Los de la foto los encontraréis en cualquier papelería.


7. WASHI TAPE

Hace no mucho una de las chicas con las que me escribo me envió una carta dentro de un sobre precioso hecho por ella misma; el sobre se abrió en algún punto del viaje y algunas cosas de las que me había enviado se perdieron. Por eso, especialmente cuando son envíos internacionales, me gusta asegurar bien el sobre con washi tape. Para mí, que soy una paranoica con estas cosas, es un imprescindible. Sobra decir que además podemos usarlo para decorar cualquier elemento de la carta. Ya sabéis dónde podéis comprarlo.


8. SELLOS POSTALES

Aunque podemos enviar nuestras cartas directamente desde la oficina de Correos, donde les estamparán un sello de tinta, los sobres quedan más bonitos si les ponemos sellos de verdad, ¡y nos ahorramos las colas del demonio! Los últimos que me vendieron son muy feos, pero los hay preciosos. Podéis comprarlos en Correos o en un estanco.


9. MAIL TAGS

Hace un par de meses os sugerí 101 tags para cartas, es decir, un montonazo de ideas para que incluyáis extras divertidos en vuestros envíos. Son geniales, sobre todo cuando los hacemos con una dosis de humor. Si tenéis la sensación de que una carta os ha quedado flojilla, ahí están los mail tags para solucionar la papeleta.


10. JUGAR CON LAS TIPOGRAFÍAS

No sabéis cuánto mejora una carta cuando en ella se combinan diferentes tipos de letra, en diferentes tamaños. No hablo de escribir cada palabra de la carta en un estilo diferente, porque eso sería incomodísimo tanto para el que escribe como para el que lee, sino de resaltar algunas partes del texto: el saludo, la despedida, la dirección en el sobre… Si no os veis capaces, no os preocupéis: yo era nula en esto de hacer letra bonita, pero a base de practicar estoy aprendiendo a imitar algunas tipografías.


¡Y esto es todo!

Se pueden utilizar muchas otras cosas: pegatinas, sellos de tinta, troqueladoras, acuarelas, cartulinas… pero creo que lo básico está en la lista.

Ahora que ya sabéis qué necesitáis para crear cartas super especiales, ¿qué os parece si a partir de ahora preparo tutoriales dándoos ideas para decorarlas? ¿Os gustaría, además, que os enseñase algunas de las cartas que recibo?

¿Compartís afición conmigo? ¿Cuáles son vuestros básicos para snail mail?

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