Mis gorros para este invierno

Parece que el otoño se ha instalado, ¿no? Sí, ¿no? Decidme que sí.

No soy friolera ni vivo en un sitio donde los inviernos sean duros, pero espero que este año bajen mucho las temperaturas para poder ponerme a menudo mis dos nuevos gorros, que para algo los he hecho. Y si hace calor, bueno… morirse es mejor con un pompón en la cabeza.

No sé hacer gorros, ya os lo adelanto. Tenía algunos ovillos de lana finita, pero no sabía en qué proyecto usarlos porque me manejo mal con los ganchillos muy delgados. Un día cogí una lana fucsia y otra en tonos oscuros, sujeté las dos hebras juntas, agarré un ganchillo más grueso y empecé a hacer una especie de granny square que finalmente se convirtió en un gorro. Para el otro gorro utilicé una lana azul chillón y otra en tonos anaranjados.



El gorro rosa es mi favorito porque tiene forma redondita, como de cesto, y se ajusta bien a la cabeza. Además, aunque la lana fucsia era demasiado cantosa, al combinarla con la otra lana oscura el resultado es un color muy cuco.

El gorro azul no ha quedado bien, ya lo veis. Me había venido arriba tras terminar el rosa y me creía capaz de hacer un gorro suelto, de los que tienen la parte de arriba un poco colgandera. Me olvidé de que tengo un cabezón de campeonato y no calculé bien los aumentos, así que el resultado es un gorro ajustado en la parte de abajo y con la parte de arriba disparada apuntando al cielo. Quiero usarlo porque la mezcla de las dos lanas forma un color precioso, pero ya veré cómo me lo pongo para no parecer monguer. Creo que doblaré la parte de abajo, aprovechando que es un gorro largo, para que el pico se pegue más a la cabeza y no llame tanto la atención.

¿Cuál es vuestro favorito? ¿Se os ocurre alguna manera de apañar el gorro azul sin tener que deshacerlo?

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