Un día en mi vida | 24/09/2016

Llevaba años queriendo hacer un post como este, porque lo había visto en otros blogs y me había encantado la idea, pero siempre pensaba que mis días no tenían nada de interesantes y lo acababa dejando pasar.

La semana pasada os pregunté en Twitter si os interesaría un post de este tipo y la mayoría respondisteis que sí. Aunque mi vida sigue siendo de lo más normal, he pensado que también eso es un punto interesante: que se vea que detrás de los blogs hay personas normales y corrientes, sin vidas idílicas ni rutinas de ensueño.

Vais a ver en qué consistió, a grandes rasgos, mi último sábado. En algunas fotos las horas no son exactas porque me olvidaba de poner el temporizador en marcha hasta la hora siguiente, pero es para que os hagáis una idea.

Estaba el día lluvioso y me apetecía arañar horas de descanso, porque era uno de mis últimos días de vacaciones, así que pasé gran parte del día en casa, en lugar de salir a pasear, que es algo que me gusta hacer los fines de semana.


11:00

A estas horas llevaba un ratín despierta, remoloneando un poco en cama antes de levantarme y empezar el día.


12:00

Aquí la cámara me pilló derrochando glamour con la mopa. Entresemana no tengo tiempo —ni, sobre todo, ganas— de limpiar, por lo que suelo aparcar este tipo de tareas hasta el fin de semana. La verdad es que, teniendo tiempo, disfruto mucho estos ratitos de ama de casa, limpiando mientras escucho música o veo una peli.


13:00

Tenía que preparar un pedido de Etsy, que enviaría más tarde, así que en esas me encontraba: empaquetando y dejándolo listo para echarlo al buzón.


14:00

Como tenía pensado ir al súper después de comer, dediqué un rato a planificar los menús de esta semana y así saber, más o menos, qué cosas tenía que comprar. No sé si vosotros lo hacéis, pero a mí me resulta muy cómodo.


15:00

Lo cierto es que no me apetecía nada de nada hacer la comida, así que decidí seguir derrochando glamour yendo a comer a una cadena de comida rápida. Y ahí estaba, esperando por lo mío.


16:00

Después fui al súper y creo que estaba en el pasillo de la leche cuando sonó la alarma anunciando que tocaba foto.


17:00

A estas horas me encontraba yo tirada en cama viendo una película para echar el rato.


18:00

Me avisaron para salir a tomar algo por la noche, aprovechando que se celebraba el Picadillo aquí en Coruña (un concurso de tapas) y le estaba echando un vistazo a las propuestas para ir luego a tiro fijo.


19:00

Aunque llevaba varias horas en cama haciendo nada en absoluto, el cuerpo me pedía siesta, qué queréis que os diga. Os regalo mi cara de necesitar dormir urgentemente.


20:00

Recién despierta, sentadita en cama, con la luz propia de una tarde-noche de otoño, escuchando llover por la ventana abierta… ¡una maravilla!


21:00

Esperando en el portal a que pasaran a recogerme para irnos de tapas.


22:00

Por ahí de tapas. Esta es una de las que probé: una minihamburguesa con queso.


23:00

Ya de vuelta en casa, que la noche es joven pero yo no tanto.


00:00

Y antes de dormir, un ratito de lectura.


Evidentemente, entre foto y foto hice más cosas, pero no se trataba de enseñarlo todo, sino simplemente de tomar instantáneas puntuales a lo largo del día en intervalos de una hora, aproximadamente.

Ya veis que llevo una vida de lo más normal, sin grandes planes. ¿Se parece en algo mi sábado a un sábado en vuestra vida? ¿Os animáis a publicar un post como este? Me parece interesante ver cómo es un día cualquiera en la vida de una persona del mundo real 🙂

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